viernes, 4 de septiembre de 2009

Pygmaleon y Galatea

Pygmaleón y Galatea – del por que del nombre del blog
(ando esperando a mi Pygmaleón)

Pygmaleón era un importante rey de Chipre que destacó siempre por su bondad y sabiduría a la hora de reinar.Todo su tiempo libre lo dedicaba a crear esculturas, no mostrándose interesado ni por otro tipo de distracción, ni por el matrimonio, lo que ya inquietaba a sus súbditos, que veían con desagrado la falta de descendientes para la familia real.

A pesar de los intentos de sus allegados de que encontrara esposa, Pygmaleón seguía constantemente dedicado a crear magníficas esculturas, trabajando hasta altas horas de la noche.

Un día, se encaprichó en crear la figura de una hermosa mujer, trabajó incansablemente hasta lograr su objetivo.

Cuando hubo acabado, vistió la figura -en marfil- con las mejores galas y le puso de nombre Galatea. No contento aún con la excepcional obra, siguió retocándola hasta que fue absolutamente perfecta.

Entonces, Pygmaleón se dio cuenta de que se había enamorado de la figura.
Días más tarde, en unas fiestas celebradas en honor de Afrodita, Pygmaleón sorprendió a todos quienes les rodeaban suplicando a la diosa que transformara a Galatea en un ser humano, para que pudiese amarla como se merecía.

Nada más realizar su petición, Pygmaleón corrió a su taller, y allí pudo ver cómo Galatea iba adquiriendo los primeros rubores en sus mejillas e iniciaba un lento movimiento, bajando del pedestal en el que se encontraba grácilmente y con una hermosa sonrisa dirigida a su creador.

Éste le pidió entonces que si quería ser la reina de Chipre, a lo que ella contestó que le bastaba con ser su esposa….”

Esta es una bella historia de la mitología griega, cuando la leí por primera vez hace varios años atrás me dije, tengo la certeza que así como Pygmaleón, pidió a los dioses que dieran vida a una mujer para el, así hay una persona en este mundo que pide Dios que yo exista para él.

Esa persona es mi Pygmaleón, un hombre a quien aún no conozco o no reconozco pero a quien amo y espero pronto poder encontrarlo en el camino

A propósito de la historia, donde estas Pygmaleón???

5 comentarios:

Javier dijo...

No sé si soy tu Pygmaleon, pero soy un Pygmaleon castigado por sus propios sueños. ¿No será que la vida se ha transformado en estatua? ¿el amor en piedra?

Galatea dijo...

Un corazón no puede transformarse en piedra por si mismo, si no por decisión del dueño del corazón, yo creo que a los solteros lo que nos juega en contra son nuestros miedos, que a veces nos paralizan...

Javier dijo...

"transformaré tu corazón de piedra en corazón de carne", dice el Señor a Israel. Todo acto de amor ¿no es milagroso? ¿no es extraordinario? Pues sí, los miedos nos pueden, porque tenemos temor a que lo extraordinario entre en nuestras vidas. Sólo el amor nos dignifica, pero qué abismo se abre ante el amor: la exigencia de la entrega total. El que diga que no le asusta miente. Pero, a la vez, qué hermoso.

Galatea dijo...

no hay que tener miedo, si uno confia plemanente en Dios a que le debemos temer? mucho tiempo he tenido el miedo a equivocarme y vaya como me equivoque! ja pero uno aprender
Ahora confío si Dios está conmigo, quien contra mi? yo mismo?????

Javier dijo...

El viaje de regreso a Itaca, está pleno de peligros y miedos; de sirenas encantadoras que buscan desviar en encuentro con Penélope. Sí, el enemigo somos nosotros mismos y los diablillos que dejamos anidar en nuestro corazón. Como Ulises, reclamaré mi derecho a regresar a Itaca y desafiaré a Atenea.